jueves, 16 de mayo de 2019

Somos un océano


llenamos el océano de plástico,
por supuesto, es natural,
eso somos todos: máquinas de procesar basura.
desechamos cosas, desechamos tiempo, desechamos sentimientos,
a veces desechamos al otro.
Somos máquinas industriales de uso:
le rendimos culto al uso
usar cosas
usar tiempo
usarnos unos a otros.
botamos lo que no nos urge,
rompemos lo que se nos antoja,
            y lo desechamos cuando ya no tiene placer para exprimirle;
arrojamos a los costados del camino lo que ya no es usable, a lo que ya le extirpamos el alma.
somos bagazo consumiendo bagazo, produciendo bagazo, generando bagazo.
7 billones de seres rotos, consumidos, usados, usándose todo el tiempo,
esculcando entre los escombros de nuestra humanidad a ver si quedan corazones nuevos para usar.
Yo te uso.
Tú me usas.
Nos usamos.
Nos desechamos.
Y finalmente, un día,
me arrodillo en la arena,
frente al mar, esperando por una tortuga más pequeña que mi mano,
la vigilo,
quiero que llegue al agua,
porque si ella sobrevive, quizás sobreviva la nobleza que a veces me habita.
quizás sobrevivamos todos,
si ella sobrevive, quizás no nos convirtamos en basura, en seres habitados por el plástico;
quizás queda algo.
debajo de todo el bagazo humano, quizás queda un corazón latiendo en las entrañas de la tierra.
y con esa tortuguita va mi esperanza, hasta el fondo del mar,
buscando a Alfonsina y sus caracolas marinas.
cada nido que abre,
cada luna brillante que las guía al mar
en el momento que entran al agua, quizás el océano se abre para perdonarnos
quizás la luna, eterna testigo, nos mira menos herida
quizás podemos dejar de usarnos,
cada vez que una tortuga entra al mar.

jueves, 21 de marzo de 2019

We all mourn numbers


3,057, the number people mourn
3,057, the “official” number of deaths
4, the category of the hurricane that changed our lives
20th, the day in September
4 days that we spent inside, without leaving the house
3, stage cancer my dad was diagnosed
296 days since my dad passed
5, the number of weeks his treatment got delayed
4, the number of weeks the hospital didn’t have electricity
7 doctors saw him since the diagnosis
1,000, the number of times I’ve played different scenarios in my head
1, the number of chemos he received before the hurricane
4, the number of children who adored him
63 years he was on this earth
11 hours on a line to get gas to be able to drive him to the hospital
0, the number of doctors who talked to us after he died
38 years he was married to my mom
27 years he lived on this island
6 people carried his casket
0, the number of times he told me I couldn’t do something because I was a girl
13 therapy sessions since his death
29th, the day he died
3,057 a number everyone mourns
3057+1, the number I mourn
Unknown, the number that was

lunes, 10 de septiembre de 2018

Become

Little by little I strip myself naked from the pieces of past that confine me.
Every cell that dies within my body, every second, is replaced by a new cell, one without past,
One without memory.
Every hair that falls from my head, will be replaced,
Perhaps by a gray hair,
Perhaps wiser.
Every minute that passes,
My body is older, yet my cells are new.
I will pick the strands of who I was and thread them with the hopes of who I am becoming.
Because I WILL become.
As my feet touch the ground and the rain falls on my head,
I AM becoming.
I shine,
I am eternal.
Let me keep the core of who I was and keep becoming.
I WILL laugh, louder than I ever have.
I WILL dream every night of new colors.
I WILL speak with my eyes open and my arms stretched into the unknown.
I WILL  become.
I WILL love as if my soul wasn't broken.
I WILL feel the skin of hope.
I WILL wake up every day with the comfort of my ghosts.
I WILL fight for the impossible.
I WILL become.
I am not one to be stopped.

Multitudinaria

"Very well then I contradict myself; (I am large, I contain multitudes)."--Walt Whitman

Me habitan multitudes,
Sí, he dicho multitudes.
No me contradigo.

Me habita la tristeza de haber visto a mi padre muerto,
Me habita la esperanza de la risa de mi madre,
Me habita la luz de saberme viva,
Me habita la sombra de saberme frágil.

Soy la loca que se despierta a las tres de la mañana deseando un cigarrillo entre lágrimas y miedos irracionales.

Y soy la que le enseñó a meditar a sus alumnos así como las bondades de beber sábila.

Me habitan las miradas de quienes amo, me habitan rencores del pasado.
Me habita el "quizás",
el "jamás",
el "te odio", "te quiero"
el "adios", y el "vuelve".

Me habitan multitudes
Me habita la paz y me habita el cinismo

Soy caribeña iracunda,
Soy sudaca acomplejada.

Soy hermosa,
Soy insegura,

Soy valiente,
Y lloro mucho.

Me habita el dolor en la mirada del pobre,
Y me habita el goce del exceso.

Habito mi piel y soy parte del universo.

Converso con espíritus en mis sueños,
Y creo en el método científico.

Me habitan multitudes,
estoy llena de sonidos,
llena de palabras,
me habitan los libros
y canciones,
ideas y recuerdos.

Soy carne y me habita la divinidad del universo.

Soy el espejo de tus risas y el eco de tus miedos.

Me habitan siglos,
y me habita la ignorancia de mis pies descalzos sobre el suelo.

Me habitan multitudes,
me habita el universo.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Carta a mi papá

Como no tengo la dirección del cielo, no te la puedo enviar por correo regular. Pero sé que leías mi blog con frecuencia. Quiero pensar que desde algún rincón del universo lo seguí leyendo.

Pá,

Sé, de manera racional, que escribo esta carta más para mí, que para vos. Yo la necesito, vos no.

Creo, quiero creer, que vos estás bien, esperándonos en algún lugar del universo. Cuando nos ibas a buscar a algún lado y sabías que nos íbamos a tardar, buscabas un café o una panadería cerca y aprovechabas para leer algo o jugar Sudoku. Quiero creer que esto es algo así: que cuando todo acabe, te voy a encontrar leyendo en algún rincón del universo.

Vos y yo nunca hablábamos de sentimientos. Usualmente te jodía el tema, así que hablábamos de todo lo demás. Hablábamos de política, de economía, de fútbol, de historia, de libros, de urbanismo, del tránsito, de las noticias, pero no de los sentimientos.  Te costaba mucho decir en voz alta "te quiero". ("aja, aja" era nuestro "te quiero")

Hubo una época inmadura e irracional de mi adolescencia en la que dudé si nos querías, si me querías. Me preguntaba si te sentías amarrado por nosotros, por las responsabilidades. Si resentías no ser más libre, más dueño de vos mismo. Escuchaba estas historias sobre los padres de mis compañeros y de mis amigos teniendo "mid-life" crisis y me preguntaba si te pasaría.

Era muy joven y muy tonta para entender cómo funciona el amor de verdad.

No sé cómo hiciste para ser tan inmenso y a veces tan callado: estabas en todas partes.

Sé que nos amaste, que me amaste. Te costaba un trabajo increíble decirlo, pero lo viviste, en tus acciones, todos los días.

Lo sé porque, hasta ya siendo una mujer adulta, me texteabas por las mañanas "buen día" para asegurarte que no me había quedado dormida y me avisabas cómo iba a estar el tránsito.

Lo sé porque aún después de los 30, me regalabas cosas de la Mujer Maravilla y libros y calendarios de Mafalda porque sabías lo mucho que me gustaban.

Lo sé porque el día de mi cumpleaños siempre eras el primero en felicitarme.

Lo sé porque leías lo que yo escribía, me hacías preguntas y mostrabas interés en lo que yo decía.

Lo sé porque aparecías donde fuera para ayudarme si mi auto no arrancaba o si se le desinflaba una goma.

Lo sé porque recortabas artículos del periódico que pensabas me podían interesar.

Lo sé porque te bancabas mi música en el auto .

Lo sé porque me enseñaste a correr patines, patineta y bicicleta por más torpe que yo fuera.

Lo sé porque llegaste volando al hospital la noche que me atropellaron.

Lo sé porque una vez te fuiste a Yauco a buscarme un libro.

Lo sé porque sabías siempre a qué hora despegaba y a qué hora aterrizaba en cada viaje que hacía.

Lo sé porque llevabas una foto mía y de mis hermanos y de mamá en la billetera siempre.

Lo sé porque hiciste que yo te amara, mucho, cada día de mi vida.

Sé que me amaste. Sé que nos amaste porque hiciste cosas así por nosotros toda la vida.

Cuando escribí el primer poema (que me atreví a enseñar) a los 14 años, recuerdo que los transcribiste en computadora, le ajustaste la tipografía y lo imprimiste en un papel bonito para poderlo enseñar.  Me sentí importante, y sé que para vos lo era.

Hoy el dolor es inmenso, porque la ausencia es inmensa, porque tu presencia fue inmensa.

Siempre supe que estabas, que ibas a estar, hiciera lo que hiciera, dijera lo que dijera. Cualquier vez que me sintiera perdida, solo tenía que llamarte y caminar en tu dirección.  Nunca voy a conocer de nuevo ese tipo de incondicionalidad, esa magnitud de amor. Pero te prometo que voy a ser feliz, y voy a buscar en el mundo lo que habrías querido para mí.

Cuando entramos en la habitación del hospital, después de que todo se había acabado, después de que te quitaron los tubos y sacaron las máquinas, cuando vi tu cuerpo, sabía que ya no estabas allí. Eras vos, era tu cara, tu frente, tus lunares, pero ya no estabas. Algo faltaba. Esa presencia inmensa que ejercías sobre la vida se había ido.

Cada vez que tuviste una opción entre nosotros y cualquier otra cosa, siempre escogiste estar con nosotros. Y sé que si existe alguna manera celestial, seguís estando.

Me dan lástima los tipos que no han sido como vos, pá.  Cultivaste un amor eterno en nosotros. te reconociste en nosotros, en que cada uno es una parte de vos, que sigue con vida y camina el mundo. Sos eterno, pá.

Pienso que estás sentado en algún rincón del universo leyendo, esperando que nosotros terminemos lo que nos toca hacer.

Contame, Pá, ¿qué estás leyendo?

sábado, 25 de agosto de 2018

Despedidas



Tu piel ha sido mi refugio favorito,
La esquina entre tu barbilla y tu hombro, mi mejor almohada.
Ha sido tu voz mi mejor sábana.

Han sido tus palabras mi mejor cama.
Has sido tanto, amor mío,
El insomnio dulce de los abrazos,
La música divina del amanecer a tu olor.
Tu boca ha sido unguento a mis cicatrices,
La curva que dibuja tu sonrisa ha trazado mis fantasías.
En tu abrazo encontré patria,
En tu corazón encontré libertad.
En tu barba encontré la sombra de mi risa.
Encontré en tu música, solidaridad.
Has sido tanto, amor mío,
Un sueño bonito,
Una esperanza a esperar.
La distancia es un juego de espejos, las palabras son anclas, son puente, son vida.
Tus ojos me hicieron sentir viva.
Amé la vida en tus brazos; en tu calor habita mi lealtad y mi fe.
Hoy quisiera dormir para siempre abrazada al sueño que fuimos.

Perdona que no he sido más fuerte, para callar los miedos que nos habitan.
Quisiera ser la muñeca de trapo que cargas en mis recuerdos,
acompañar tus miedos, curar tu sueño.
Has sido vida, has sido libertad.
Llévate el recuerdo de mi risa y el eco de las canciones que te canté en la calle.
Llévate mi mirada asustada y el peso de mis besos.
Llévate de mí el pedazo que te pertenece,
Hasta que te vea de nuevo.
Mientras tanto,
Yo te quiero,
Te pienso,
Te sueño...